Querida Sangha, les mando un abrazo desde México.
Hemos terminado el Retiro de Yoga y Cristianismo que hemos compartido junto al padre Pablo d’Ors, y realmente ha sido una experiencia profundamente fecunda, inspiradora y motivadora para seguir caminando, aprendiendo y descubriendo este maravilloso sistema que es el yoga.
Hemos tenido 120 participantes, 120 buscadores espirituales, y fue verdaderamente hermoso recibir a tantas personas interesadas. Cada vez que vengo a México puedo percibir esos corazones tan especiales, tan nobles y generosos. El pueblo mexicano tiene una cualidad única: recibe a los guías espirituales con devoción, con humildad y con una entrega sincera que conmueve profundamente.
Entre los asistentes estuvieron también cuatro sacerdotes católicos, aprendiendo a meditar, profundizando con gran apertura y sensibilidad. Todos muy interesados en esta enseñanza del yoga y en este diálogo entre tradiciones espirituales. Esto, sin duda, da muchísima esperanza. Algunos de ellos han expresado su deseo de viajar a Ecuador para conocer la obra del padre Dávila y también visitar nuestro ashram en Dos Mangas, como ya lo han hecho varios de ustedes.
Ha sido un encuentro muy significativo, y una confirmación de que este puente entre yoga y cristianismo sigue abriéndose con fuerza y con gracia.
Ahora regreso a Ecuador, y este próximo fin de semana estaré en Quito compartiendo nuevamente. Están todos invitados a acompañarnos. Y también los animo a prepararse para el retiro de julio, que será, sin duda, un verdadero despertar espiritual en torno a los temas que estaremos abordando.
Lo mismo para nuestros encuentros en Nicaragua, Guatemala y los demás eventos que vienen en el camino.
Gracias, una vez más, de corazón.
Arjuna
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Gustavo Plaza